Cuando se termina el verano con sus días eternos y noches intensas y cálidas vuelve la realidad del norte peninsular. Con la llegada del otoño/invierno a las Rías Baixas vuelve el ritmo de vida normal en el que las mañanas lluviosas y frescas no invitan a hacer casi nada más que quedarse en casa tumbado en el sofá viendo alguna película, o dependiendo del grado de masoquismo del televidente, quizás un programa matinal que le ponga al día de las últimas novedades en la vida de la famosa “ex” de un torero… Pero, si lo que se quiere hacer es aprovechar los puentes o días libres haciendo algo diferente, y por supuesto menos agresivo para las neuronas, os invito a que vengáis a descubrir las Rías Baixas en estas estaciones tan poco “activas”
Seguro que si os gusta la nieve tenéis más que claro lo que vais a hacer en estos días… Sin embargo, si sois personas activas, con motivaciones deportivas, ambientales o gastronómicas y venís hasta la provincia de Pontevedra seguro que os encantará ir a recoger setas por sus pinares y robledas, o quizás ir a cazar a alguno de los muchos cotos que hay en el interior de la provincia… Si sois aficionados a la pesca en costa, no podéis dejar de venir. Si el mar está muy bravo, y el viento lo permite, las Rías de Vigo, Pontevedra y Arousa os dejarán pescar desde sus playas y lugares recogidos y ya sabéis que en esta época es cuando mejor entran los sargos y lubinas… En todo caso, si el tiempo está realmente mal os recomiendo coger un chubasquero, unas buenas botas y un gorro y acercarse hasta las pistas que hay sobre las rompientes como en A Costa da Vela (Cangas) y disfrutar del espectáculo de ver el mar rompiendo contra las paredes de piedra, os aseguro que es realmente impresionante.
Por otro lado, si lo que os gusta es la aventura y no tenéis miedo al frío ni al agua, esta época es, para muchos, la mejor para sacara a pasear la BTT, para hacer Surf y Windsurf, y por supuesto para practicar Kayak de Aguas Bravas. Todas estas opciones las tienes en las Rías Baixas durante esta época y no sólo si ya los practicas en tu lugar de residencia, en otoño e invierno se realizan numerosos cursos de iniciación a estas actividades que pueden resultarte atractivas para aficionarte a estas disciplinas. Pero ésto no es todo…
¿Qué mejor premio después de disfrutar del deporte y la naturaleza que un buen plato de comida…? Para nosotros ninguno, por eso cuando salimos a luchar contra las condiciones meteorológicas nos recuperamos con los platos típicos de temporada como por ejemplo: Un buen cocido con sus patatas, chorizo, verdura, carne de cerdo y ternera… O con un plato de callos con garbanzos bien picantes acompañados de una buena barra de pan de leña crujiente… O con un arroz de marisco con mejillones, cigalas y almejas… O cualquier otra opción que nos ofrezcan en los restaurantes locales. Pero, en todo caso, hay bien que comer para recuperar las energías perdidas.
Y después, si estamos alojados en alguno de los hoteles y apartamentos, lo que os recomendamos que hagáis es que os hechéis una siesta que os permita recuperaros, porque por la noche hay que seguir “sufriendo” regalándose una buena cena acompañada de los vinos de la región, con un postre casero energético y, por supuesto, unas copitas de los tradicionales brebajes gallegos… El fin de la noche ya se improvisará…
Como veis, en las Rías Baixas no hay excusas para aburrirse. Venir a conocerlo y luego nos contaréis…
Fredy Iglesias
Guías Malouco




